La historia de nuestra vereda, La Florida, es un ejemplo de valentía y cambio. En sus inicios, esta pequeña comunidad de agricultores se vio impulsada, por falta de oportunidades comerciales, a sembrar coca. Sin embargo, tras años de aspersiones aéreas y erradicaciones forzadas, decidimos dar un paso diferente: realizamos una erradicación manual y voluntaria, apostando por el cacao como fuente de sustento y desarrollo para nuestras familias. Hoy, cada grano de cacao que cultivamos representa un compromiso con la reconciliación, la paz y la economía legal. Invitamos a los visitantes a compartir este proceso de transformación, a respirar la esencia de nuestra tierra y a descubrir en cada taza de chocolate una historia de resiliencia y esperanza.